Recuerdo los veranos de cuando éramos pequeños y los helados que nos zampábamos. Y digo veranos porque en nuestros tiempos mozos (los duros inicios de los 80) sólo se comían helados en época estival, no como ahora. Para mí, el más mítico de todos ellos fue el Frigurón, un polo de hielo de color azul con forma de tiburón, que desapareció sin que nadie supiera explicarme el porqué. Otros que nos ensuciaron los morros fueron los incomparables Calipo, Twister, Popeye (por 5 duros), Frigopié y Frigodedo, además del más "sano" de todos, el Minimilk, hecho supuestamente con leche. Como véis, los helados que no fueran de Frigo lo tenían chungo para competir, sobre todo si tenemos en cuenta uno de los mayores aciertos de la industria heladera mundial: el Drácula. Salud, oyentes.Etiquetas: Top
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hombre, camy tambien tenia de los buenos: colaget, que te daban un helado extra si te tocaba en el palo, y sobretodo para chulo, chulo mi PIRULO.
OK, aceptamos Colaget y Pirulo. Suerte que no me has venido con algo como "el calipo de vainilla" o el "twister de garbanzos"...