Lo hemos conseguido: cual cazafantasmas ochenteros, nos montamos en el coche y nos fuimos a la entrada de Montornés, según se viene de Montmeló por la carretera de La Roca, para plasmar esta instantánea: aquí está el monstruo, la almendra diabólica (en segundo plano, graciosillos). A la pregunta de por qué voy con traje no os puedo dar una respuesta satisfactoria, así que me ahorraré más comentarios. Digamos que... bueno, no digo nada, mejor no decir nada. Podéis ver la horripilante boca de la almendra diabólica, deseando zamparse al primero que pasase por allí. Con nostros, está claro que no pudo. En fin, para los que no confiaban, la verdad está ahí fuera. ¡¡¡Muldeeer!!!
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Coñe, la primera imagen que recuerdo de Montornés. Cortesía de Maps, Google Maps.
Lo que nos faltaba, ahora en los USA nos conocerán por la almendra diabólica...